La patrulla policial que intervino en el hecho fue enfrentada por unas 200 personas enardecidas, que rodearon a los efectivos para evitar que pudieran continuar con su trabajo. Como consecuencia, no fue posible identificar a los implicados en el hecho.
La moto accidentada fue retirada del lugar por personas desconocidas, mientras que el hombre accidentado dijo que no recordaba nada de lo ocurrido.
Las picadas ilegales son frecuentes los fines de semana en El Jagüel y este fue el tercer accidente de importancia que se registró en los últimos años.