El monumento, que alcanzará los tres metros de altura y tendrá un peso aproximado de 780 kilogramos, busca homenajear la identidad de Piriápolis como la Capital Nacional de la Paella.
En diálogo con la Página Central de la Revista, los directivos detallaron que la obra estará emplazada sobre una base circular de adoquines de 2,50 metros de diámetro y promete convertirse en una parada obligada para las fotografías de los visitantes.
El diseño se trata de dos paelleras encontradas espalda con espalda que comparten el mismo fondo, sostenidas por dos grandes cucharas que nacen desde el suelo.
Su disposición estratégica ofrecerá un doble mensaje según el sentido de circulación del tránsito: quienes lleguen a Piriápolis se encontrarán con la inscripción "Bienvenidos a Piriápolis", decorada con elementos de la fauna local como lobos marinos y la silueta de un camarón. Mientras que para aquellos que se retiran o viajan desde el este hacia Montevideo, el reverso de la estructura exhibirá el título de "Piriápolis, Capital Nacional de la Paella".
El cuerpo principal está construido en acero corten, un material muy utilizado en la escultura urbana que genera una capa protectora de óxido superficial que frena el deterioro del metal.
Por su parte, las asas y las cucharas de soporte - que revisten un robusto esqueleto interno de perfiles IPN de 160 milímetros - fueron fabricadas enteramente en acero inoxidable de tres milímetros de espesor, aseguradas al suelo con varillas roscadas de una pulgada.
El monumento contará además con un sistema de iluminación LED de 12 voltios que resaltará sus formas durante la noche. El cableado eléctrico se introdujo de manera oculta a través de las propias cucharas de soporte para cuidar la estética visual.
Con un criterio enfocado en la prevención y la accesibilidad técnica, los realizadores informaron que los transformadores se colocaron alejados de la base de la estructura, garantizando que cualquier tarea de mantenimiento o reparación futura se realice de forma rápida, segura y sin alterar la dinámica del espacio público.
Se instalará en el cantero central, específicamente en el tramo comprendido entre las calles Lázaro Gadea y Eduardo Mondelo.
El monumento contará con un soporte de acero inoxidable que exhibirá un código QR. Este dispositivo permitirá a los interesados acceder de forma rápida - en un formato de 30 a 40 segundos - a una breve reseña sobre la trayectoria del monumento y los motivos de su ubicación en ese punto. El objetivo es ofrecer información accesible y dinámica para las personas que transitan por la zona.
Este es el segundo monumento a la paella que se inaugurará en Piriápolis. El primero fue una obra inaugurada en octubre de este año, que emula una gigantesca paellera y está confeccionada en la técnica de mosaiquismo. La creación estuvo a cargo de Reciclarte, un reconocido colectivo artístico originario del departamento de Florida que cuenta con más de 18 años de trayectoria realizando intervenciones comunitarias, murales y esculturas en espacios públicos de todo el país.