Al hacerse presente el personal que debía vaciar el contenedor, se encontró con que el mismo estaba totalmente excedido en su capacidad y que el contenido era restos de pescado.
Generalmente estos contenedores soportan aprox. unos 300 kg de desechos; en este caso había más de una tonelada de residuos de pescado en proceso de descomposición.
Esto provocó que el camión que específicamente debe retirar y vaciar el contenedor, no pudiera hacerlo por lo que se tuvo que recurrir a maquinaria pesada para levantarlo.
La tarea ocasionó que se destruyera por completo el contenedor. Luego de retirado fue imprescindible una limpieza profunda de la zona debido al mal olor.
Desde el municipio se exhorta a los vecinos y trabajadores de la zona a hacer un uso responsable de los contenedores para que esta situación no vuelva a ocurrir.