Luego que investigadores del Distrito I dieran con el paradero de Espino Romano, éste confesó haber comprado materiales de construcción a crédito en una barraca con la que el hotel trabajaba. Agregó que los materiales los utilizó para reformar su casa y que su intención era devolver el dinero pero que finalmente no pudo hacerlo.
Poseedor de antecedentes penales previos, fue enviado a la cárcel.