Cuando el policía llegó no sólo confirmó que había un hombre desangrándose, sino que debía ser atendido de inmediato. El mismo policía puso en marcha un mecanismo de atención que terminó con el herido en emergencia del hospital Elbio Rivero donde fue atendido de un balazo, y se consiguió estabilizarlo. Permanece en cuidados intermedios.
De los datos aportados por el mismo herido se pudo saber que discutió con otro hombre, que en determinado momento de la discusión contendor se convirtió en agresor al extraer de entre sus ropas un arma de fuego e intentar poner fin al asunto mediante un disparo.
El agresor se marchó del lugar. Con los datos recabados la policía no sólo lo ubicó, sino que allanó su casa, donde se encontró la vaina de una bala calibre 32 que fue incautada como prueba, y dos teléfonos celulares.
El hombre fue identificado como Mario Federico Hornos, de 30 años de edad, y fue procesado sin prisión por la comisión de "un delito de lesiones graves por encuadrar su conducta en lo previsto en los Art. 60 y 317 del CP..
El magistrado dispuso que el acusado no perdiera su libertad ambulatoria, y le sustituyó la preventiva por arresto todos los fines de semana en la comisaría de su barrio durante los próximos tres meses.