El jerarca indicó que si los proyectos no se tratan en esta administración, será de todas formas de “tratamiento urgente” tan pronto asuma la nueva legislatura. Recordó que la solicitud de préstamos bancarios se estila en la asunción de cada gobierno, por lo cual este pedido de anuencia no es sorprendente ni inesperado.
“Ya se sabe que para el funcionamiento del nuevo gobierno siempre hay que renovar la línea de crédito. Entonces, ¿por qué no anticipar eso en el tiempo, salvándole la situación social y económica que algunos tienen en tanto son proveedores de la IMM que tienen atrasos en los pagos?”, cuestionó.
Remarcó que la situación de las arcas comunales es pública, que se ha entregado información públicamente y “adelantándose”, ya que esos datos deben ser entregados inicialmente al TCR a fines de junio. “Estamos requiriendo simplemente la voluntad política de hacer hoy una cosa que vamos a hacer de cualquier forma al comienzo del gobierno, si no se hace hoy. Y adelantando una situación que hoy está cargada sobre proveedores y que mañana podría cargarse sobre otros”, señaló.
Para financiar el segundo semestre de este año y los primeros meses del nuevo gobierno, el Ejecutivo comunal solicitó una anuencia de crédito de $ 883 millones de pesos, en unidades indexadas.
En caso de no aprobarse, se maneja la posibilidad de pedir adelantos en las partidas nacionales que corresponden a este departamento o echar mano a una línea de crédito de US$ 20 millones ya aprobada, aunque eso obligaría a devolver el dinero antes del 8 de julio próximo.
En cuanto al otro proyecto presentado, apunta a recuperar activos municipales mediante la aprobación de quitas y convenios de refinanciación en las deudas de contribución inmobiliaria y patentes de rodados. Según informó el intendente Gustavo Salaberry, esto permitiría al municipio recuperar al menos US$ 5 millones.