En ese sentido, el saliente jerarca aseguró que salió “fortalecido” de los ataques de la oposición. Fortalecido por su forma de ser y también por el apoyo de sus compañeros, aunque también admitió que en algunos momentos “se sintió solo”.
En cuanto a su gestión, Pérez Morad se mostró orgullo por haber cumplido una función de altísima responsabilidad. Remarcó que su cargo implicaba estar atento al contenido de cada expediente firmado por De los Santos y que éste siempre confió en su criterio, por lo cual solía estampar su firma sin revisar el texto cuando veía la rúbrica de Pérez Morad.
Tras cinco años de funciones, el doctor también destacó que logró un rápido trámite de los expedientes que llegan a la secretaría y elogió el nuevo equipo de atención telefónica al cliente, que también depende de su área. Dijo que aún está trabajando en la conformación de un equipo capacitado y profesionalizado, para atender en forma telefónica a clientes que muchas veces están “estresados” u ofuscados porque no siempre las informaciones que les ofrecen en las diferentes reparticiones son coincidentes.
El secretario general saliente, también destacó la tarea lograda al frente del Comité Departamental de Emergencias, que inauguró tras aquel fatídico temporal de agosto de 2005. Dijo que consiguió conformar un buen sistema de trabajo, organizado y con integrantes comprometidos, al punto que en muchos casos se generó una buena amistad.
En cuanto a la gestión del primer gobierno frenteamplista, dijo que esta administración logró ordenar y sistematizar servicios básicos para la población. Y que ahora están sentadas las bases para comenzar a trabajar en políticas que, entre otros cometidos, apuntarán a generar empleo para la población locataria y para todos los que seguramente vendrán a Maldonado en busca de trabajo en los próximos años.
Perez Morad también sostuvo que, tras dejar su cargo, continuará con su actividad particular pero no se alejará de la política. Su intención es “fortalecer” su agrupación “Amanecer Frenteamplista”, aseguró.