Tróccoli, quien también preside la Conferencia Episcopal del Uruguay, dirigió un mensaje al pontífice en el que describió algunas de las principales preocupaciones de la Iglesia sobre la realidad social del país.
Mencionó a las familias que atraviesan dificultades económicas, los jóvenes que no encuentran motivos para tener esperanza, los migrantes, los adultos mayores que viven en soledad y las personas afectadas por las adicciones.
También destacó el trabajo de sacerdotes, diáconos, seminaristas y personas consagradas que recorren distintas comunidades del país para acompañar a quienes necesitan ayuda.
En otro tramo de su mensaje, hizo referencia a los desafíos que plantea la inteligencia artificial y sostuvo que es necesario proteger la dignidad humana frente a las nuevas formas de deshumanización.
El obispo señaló que la visita del Papa representa una oportunidad para renovar la misión de la Iglesia y fortalecer su compromiso con los sectores más vulnerables.
"Queremos ser una Iglesia que, imitando al buen samaritano, salga al encuentro, cuide a los más frágiles y sepa pedir perdón cuando no haya estado a la altura del Evangelio", expresó.
Agradeció la presencia del pontífice y le dio la bienvenida en nombre de la Iglesia uruguaya: "Esta Iglesia lo recibe con gratitud. Bienvenido a su casa, bienvenido al Uruguay".