Así, el frustrado ladrón fue detenido y luego, con orden judicial, se inspeccionó el apartamento que ocupaba en un hostel de Punta del Este.
Entre sus pertenencias se encontraron 30 sellos de LSD que dijo eran para consumo personal. Sin embargo, quedó detenido y esta tarde declara ante la justicia por tentativa de hurto y tenencia de drogas.