Aseguraron que el joven la presentó como “su novia”, que era considerada como “una hija” en la familia y que compartían actividades normalmente, sin siquiera imaginar la sórdida historia en la que estaba inmersa la adolescente.
Los padres del joven procesado por comprar sexo a la adolescente rechazaron de plano que esto pudiera ocurrir, ya que la joven iba frecuentemente al domicilio y salía de compras y a pasear con su suegra.
La mujer aseguró que la “novia” de su hijo era una chica muy linda, muy bien arreglada y muy compañera, que ya se había integrado a la familia.
Como se recordará, son ocho las personas procesadas por el caso de tres adolescentes de 14, 15 y 17 años que eran explotadas sexualmente por familiares que las obligaban a tener sexo con adultos de Aiguá, Punta del Este y Castillos.