Explicó que “con la movilidad que se le dio a la parada, a mucha gente que vive hacia el faro y hacia la parte más de la punta les cuesta un poco venir hasta el kiosco Núñez, ahí al final de Gorlero”.
Destacó que la Comisión de Transporte del Municipio está trabajando en eso.
Por otra parte, aclaró que “la parada que estaba ahí se sacó porque se estaba por caer. Había riesgo de que se lastime alguien. Se van sacando de a una y a algunas las hemos ido reconstruyendo y las colocamos otra vez en el lugar”.
Informó que, en la nueva licitación, se pidió “que vinieras refugios desmontables. Porque hay que acordarse de que en verano los ómnibus salen por la rambla de la Brava y en invierno por la Calle 20. Por tanto se pidieron justamente paradas desmontables para cubrir el invierno y el verano”.
Dijo que las anteriores eran muy “coquetas”, pero no se adaptan a la realidad. “Para el Caribe están perfectas. Pero en Punta del Este, donde tenemos ocho o diez meses de viento y frío constante, esas paradas no son adecuadas… Las que había antes, de madera, a pesar de tener 14 o 15 años, todavía siguen funcionando, con algún arreglo y un poco de pintura”.
Carballal sostuvo que también se están revisando y reconstruyendo otros refugios, para atender las necesidades de las personas que esperan los ómnibus