Cárcel, Denuncia, familia
Policiales y Judiciales

"Tener un familiar preso es lo más caro que existe": el drama de una madre sobre la realidad en la cárcel de Las Rosas

La mujer se comunicó con FM GENTE para denunciar las condiciones en las que se encuentran los privados de libertad. “Después de la muerte, tener un hijo preso es muy doloroso", expresó.

Compartir:
La madre de una persona privada de libertad en cárcel Las Rosas expresó a FM GENTE su preocupación por las condiciones del sistema penitenciario y aseguró que los familiares deben hacerse cargo de diferentes gastos para cubrir las necesidades básicas de los internos, entre ellos alimentos, productos de higiene, limpieza y medicamentos.

“Hay gente que dice que el Estado les paga a los reclusos, mentira, nadie paga nada, no le dan ni siquiera papel higiénico, es una vergüenza”, denunció.

En ese sentido señaló que tener un familiar preso “es lo más caro que puede existir”. La mujer argumentó que “lo único que le dan es un rancho (comida que se prepara de forma colectiva) y la mitad del rancho, lo mejor, se lo comen los funcionarios, después la mitad de las sobras se la dan a los reclusos y el rancho es una sola vez al día, hay que llevarles todo para comer”.

Además, subrayó que el Estado tampoco provee elementos esenciales de limpieza. “Tenés que llevarle algo para que desinfecten, hasta jane”, mencionó. A esto se suma la falta de atención médica. Señaló que su hijo padece problemas intestinales y necesita medicamentos proporcionados por su familia.

También habló de los costos invisibles de tener a un ser querido en prisión. “Después de la muerte, tener un hijo preso es muy, muy doloroso. Solo el que lo vive lo sabe”, expresó.

Tras 30 años de matrimonio, siendo ambos profesionales y con cuatro hijos - dos de ellos también profesionales -, la mujer confesó: "Te juro que nunca pensé que mi hijo fuera a estar ahí”.

GOLPES, INCOMUNICACIÓN Y EL NEGOCIO DE LOS CELULARES INCAUTADOS

En diálogo con FM GENTE, la mujer señaló que los privados de libertad llevan dos días sin poder comunicarse con sus familias y que permanecen encerrados durante toda la jornada debido a la falta de funcionarios para trasladarlos al patio.

“Imagínate esas cabecitas ahí adentro en una pieza de dos por dos, siete u ocho personas, 24 horas. ¿Cómo pueden llegar a salir el día de mañana de ahí adentro? Me acuesto y me levanto preguntándome todos los días cómo saldrá mi hijo de ahí adentro”, lamentó.

La madre también denunció que los mismos celulares incautados en las requisas vuelven a ser comercializados a los internos, obligando a las familias a realizar gastos semanales repetitivos - “tenés que comprarle una vez por semana un celular porque los mismos milicos se los sacan” - y que el motivo principal de los reclusos para acceder a estos teléfonos es mantener el contacto con sus familias y conocer cómo están.

En ese sentido, aseguró que reciben golpes durante estos procedimientos y que pueden llegar a pasar hasta 20 días sin recibir visitas.

Finalmente, criticó los estrictos controles que deben atravesar los familiares para ingresar paquetes, señalando la contradicción de que, pese a las revisiones, los teléfonos continúan circulando dentro del penal. “Es muchísimo lo que revisan. Hasta por un escáner te pasan un jugolin, te lo hacen abrir y ponerlo en bolsa trasparente ¿y cómo es que venden ahí adentro celulares? Por miedo nadie habla”, cuestionó.

“No es así como se combate la delincuencia. No hay un sistema carcelario que pueda rehabilitar a nadie. Al contrario, acá les enseñan cosas que afuera no las sabían”, consideró. “Estar pagando un delito no significa perder los derechos humanos”, sentenció.
Firma editorial:
Compartir:
Más noticias