García dijo que siempre fue trabajador eventual y que, por esa condición, “no tiene derecho a nada”. “A varios compañeros los despidieron sin ninguna explicación después de trabajar toda la vida y estar capacitados para su tarea”, lamentó. Por eso entiende que los legisladores del departamento deberían observar este tipo de contratos y actuar para que se reviste la situación.
Con 16 años en Conrad, Fabián Camacho es uno los antiguos trabajadores eventuales a quienes cesaron el contrato. “Nos corrieron como unos perros. Nos enteramos por afuera de que no íbamos a ser llamados esta temporada”, enfatizó.
Según le dijo el jefe de Recursos Humanos, el cese se debe a su “actitud” laboral pero él no lo cree: “hace ocho años trabajo a en el club donde se paga mucho dinero y si tienes una actitud mala o una mala evaluación no estás ahí. No tienen criterios para sacar el personal”.
Camacho está de acuerdo con que se haya instalado la carpa de protesta frente al establecimiento ya, según sus datos, que en los últimos días han sido despedidos 22 funcionarios y quienes permanecen tienen miedo a represalias por denunciar públicamente lo que ocurre.
(foto de archivo, por L.Macedo)