Les llamó la atención un auto VW Gol gris que estaba estacionado con el conductor dentro del vehículo.
Se procedió a identificar auto y conductor. El hombre era G.F.S., de 28 años de edad, carente de antecedentes penales.
El hombre declaró domicilio en Montevideo, y, cuando parecía que la vida continuaría, los policías decidieron indagar qué había en el interior del auto. Allí vino la sorpresa mayor.
Se decidió marchar con hombre y vehículo a la comisaría. Entonces se procedió a realizar una requisa del auto como establecen los manuales.
Se encontraron un equipo reproductor de música Microsonic, una máquina de fotos digital Canon, un bolso con ropa diversa, cuatro cinturones de cuero, un televisor con pantalla LCD marca Punktal de 22 pulgadas con control remoto, una garrafa de gas de 13 kilos, un microondas TEM, tres sillas plegables para playa, cuatro reels de pesca, una
cafetera, una aspiradora, un bolso de cuero con 14 palos de golf, una linterna, una caja con herramientas diversas, seis copas, cubiertos varios, y un estuche con destapador.
Sometido a interrogatorios, G.F.S. confesó que había alquilado el auto en Montevideo, y se vino a la zona a robar todo lo que podía aprovechando viviendas que estuvieran sin sus moradores.
Los propietarios de las casas robadas se presentaron a formular las denuncias de robo, y reconocieron sus pertenencias entre los bienes incautados a G.F.S.
Se avisó del caso a la sede de Penal 2º turno. El juez a cargo dispuso en las últimas horas el procesamiento de G.F.S. como autor de dos delitos de hurto especialmente agravados y en reiteración real.
Pese a que el acusado es primario, el magistrado entendió que los hechos por los que le procesó son lo suficientemente graves como para que lo alojaran de inmediato a cumplir con prisión preventiva.
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