En breves comentarios a la prensa congregada en el lugar, el magnate destacó: "Todo pinta bien, las cosas están saliendo muy bien. Si no gano, lo consideraré un tremendo desperdicio de tiempo, energía y dinero", dijo el candidato republicano a Fox.
Al llegar al centro de recepción de votos fue recibido por aproximadamente un millar de personas. El lugar estaba fuertemente custodiado con el despliegue de un impresionante operativo de seguridad que incluyó a la Policía de Nueva York y a personal del servicio secreto que se encarga de la seguridad de los presidentes y candidatos presidenciales.