El vecino lo contuvo hasta que, poco después, llegaron los Bomberos, la Policía, una unidad de emergencia médica y un montón de vecinos con herramientas, para forzar el material de la alcantarilla y liberar al niño.
Sin lesiones de entidad -apenas erosiones en abdomen y piernas y algunos signos de hipotermia- el pequeño salió de su trampa y fue derivado a un centro asistencial. También un vecino rescatista fue atendido en un sanatorio, ya que el esfuerzo realizado para evitar que el niño fuera a parar a las cloacas le produjo una lesión un hombro. Ambos se encuentran este lunes en sus domicilios.
Otros vecinos del barrio Tassano también se acercaron a colaborar y este lunes varios se comunicaron con FM Gente para advertir sobre el riesgo. "Acá tuvimos un final feliz, pero no sabemos si otra vez será igual", dijo una oyente, que además aseguró que en ocasiones se ven "ratas grandes como gatos".
La mujer reclamó la intervención de la Intendencia de Maldonado, para que mejore las bocas de tormenta que son demasiado grandes en esa zona.
Por su parte la mamá del niño, Mónica Esquibel, contó a FM Gente que, después del clásico de Nacional y Peñarol, Rudy y sus amigos salieron a jugar pero la cantidad de agua impidió al niño ver la entrada de la alcantarilla. “Quiso salir pero quedó atorado un pie. Ahí se complicó el tema, porque no lo podían mover ni cinchar porque tenía la rodilla atorada. Primero hubo que desviar el agua para ver si alguien se podía meter”, relató.
La mamá agradeció, luego, a todos los que participaron en el exitoso rescate del niño: