A juicio de Ricardo Estela, la madre del menor de 11 años involucrado en el asesinato, debería ser procesada por encubrir a su hijo. Estela afirma que luego del homicidio, la madre del menor lavó las prendas manchadas con sangre y ordenó al niño bañarse ya que su cuerpo también estaba cubierto con la sangre de Jonathan.
Ricardo se lamentó que nadie le suministra información sobre el estado en que se encuentra el caso. En su recorrido en busca de explicaciones, reconoció que habló con un abogado de oficio y que éste le informó sobre los derechos de los menores, a lo que el acongojado padre se preguntó “y los derechos de mi hijo”.
Luego de la muerte de Jonahan, la familia se mudó del lugar donde residían en el asentamiento Benedetti. “Regalé todo ahí, los recuerdos son peores” dijo Ricardo y agregó que se mudó a la casa de su madre.
Consultado por la contención recibida de parte del Estado, dijo que pusieron un psicólogo a disposición, pero que los organismos que se comprometieron públicamente a otorgarle una vivienda y una pensión nunca se contactaron con ellos.