Inicialmente la clientela del hotel fue de origen europeo y más tarde, con el crecimiento del balneario, comenzó a recibir clientes de Buenos Aires y Montevideo. Entre otros servicios, cinco años después de su inauguración, el hotel incorporó un automóvil para transportar huéspedes desde la estación de trenes de Maldonado hasta la península.
La sobrina nieta de uno los creadores del emblemático edificio, Elizabeth Molie de Fisher, recordó la importancia que tuvo el hotel en la historia de Punta del Este. “Es increíble que después de tantos años, se haya logrado una sociedad de gente que lo ame y lo mantenga. Porque incluso permanencen los postigos originales de la época”, comentó, agradecida.
Por su parte la edila de la Junta Local de Punta del Este Celeste Le Pera, hizo un resumen histórico del lugar y sostuvo ante los presentes que "el progreso no se puede detener, pero que hay actos simbólicos que se necesario observar".