Narró que, luego, el joven se retiró del lugar, dañando el espejo del auto con una piedra y lanzando amenazas.
Por orden de la fiscalía, se procedió a su detención en la propia vivienda.
Cumplida la instancia judicial, el magistrado Penal de 4to. Turno dispuso la condena de un masculino de iniciales L.A.F.P. de 20 años de edad, como autor penalmente responsable de un delito de amenazas en reiteración real con un delito de daño agravado a la pena de cuatro meses de prisión efectiva, con descuento de la detención sufrida.