Noel Martínez, Alfredo Fernández y el arquitecto Hugo Franchi, remarcaron antes que nada, que reconocen el derecho a la vivienda que tienen estos trabajadores, pero insisten en que el espacio pretendido debe ser preservado como un área pública para en un futuro, albergar una plaza o incluso una escuela. Criticaron la elección de los cooperativistas que rechazaron otros predios ofrecidos en su momento porque no están a 3 cuadras de la playa como el elegido.
Aseguraron además, que en la mencionada zona no existen redes de saneamiento lo que generaría múltiples complicaciones a un área que debe ser preservada como un pulmón del balneario de Piriápolis. El arquitecto Franchi, reclamó un estudio de ordenamiento territorial para esa zona, y aseguró que 24 viviendas en un predio de tan reducidas dimensiones no sería lo mejor; el profesional, hasta se ofreció a colaborar con los cooperativistas para llevar adelante su proyecto en otra zona, donde, incluso, pudieran afincarse otras cooperativas de vivienda. Los vecinos insistieron en que en la zona de La Falda, la intendencia tiene un predio muy amplio y que está a solo 5 cuadras de la red de saneamiento más próxima, donde podrían afincarse varias cooperativas, e incluso contar con espacio suficientes como para construir un centro comunitario o instalaciones afines.
El predio público en litigio, se encuentra en el barrio Portales, en calle Misiones y Lázaro Gadea, a solamente 3 cuadras de la playa. Según los vecinos que se oponen a la construcción de estas viviendas, la zona está demasiado lejos de centros de estudio y de servicio de Piriápolis. El ofrecido en la zona de La Falda, se encuentra a 11 cuadras de la costa, pero está mucho más cercano a la principal escuela pública del balneario, por ejemplo.
La cooperativa COVI 19, se construiría con un 15% por ayuda mutua y el 85% restante a través de personal idóneo. Las casas serán de un estilo tradicional, techo de dos aguas, de ladrillo visto y teja francesa.
Redactado: R.A.