“Al deportista hay que darle carne, pollo, alimentos nutritivos. A $ 33 no se compra ni ración para pollo. No debería ser ni de recibo que una persona se presente a una licitación para alimentar a deportistas y proponga poner $ 33 por plato. ¡210 pesos es lo que le terminan pagando, porque con 33 no podían cumplir!”, advirtió.
A su juicio, este es “un caso de desigualdad porque otros que presentan un precio razonable pierden y otro que presenta un precio irrisorio, gana. Y después no puede cumplir y estuvo dos meses dándoles arroz con queso a los deportistas”.
El edil basó su alegato en la observación que el Tribunal de Cuentas de la República realizó al gasto de la administración departamental en este rubro.