Inmediatamente, el posteo se llenó de mensajes de seres cercanos a la diva, quienes sabían perfectamente de la relación que ella mantenía con el productor. “Mi amada: yo sé lo importante que era Pet en tu corazón. Te acompaño en este momento”, escribió su hermano Patricio Giménez. Y Griselda Siciliani, Amalia Amadeo, Lorena Meritano, Nequi Galotti, Joe Bonilla, Jean Pierre Noher y Darío Turovelzky, entre otros, le dedicaron corazones en señal de apoyo.
La amistad entre Susana y Jorge Arturo Figueroa -tal su nombre completo- venía de larga data. De hecho, él había sido uno de los pocos íntimos que llegaron de urgencia a la casa de Barrio Parque de la diva allá por el año 1998, cuando después de una fuerte discusión de pareja el ex marido de Giménez, Huberto Roviralta, salió a enfrentar las cámaras de los periodistas apostados frente a la vivienda con la nariz ensangrentada. Lo hizo junto a otra incondicional, Teté Coustarot, ya que ambos formaban parte del minúsculo grupo de personas que podían contener a la conductora en esas circunstancias.
Aunque era un hombre de perfil bajo, a lo largo de los años Pet fue visto junto a Susana en varias ocasiones. Solía acompañarla a ver obras de teatro junto a Dany Mañas y Celia Sofovich, entre otros amigos. Pero, fundamentalmente, la consolaba cuando estaba mal y reía con ella cuando estaba bien. En definitiva, era un amigo de los pocos con los que la diva siempre sabía que podía contar. Y por eso su desconsuelo ante su partida.