Finalmente, tras un forcejeo en el que dos funcionarios policiales fueron atacados a golpes, lograron reducirlo.
El hombre confesó que tiene un gran problema con las drogas y que está dispuesto a ir a un centro de rehabilitación pero, puesto a disposición judicial, fue procesado con prisión por “un delito de atentado en concurso formal con dos delitos de lesiones personales”.