Corderí González, que el año pasado estuvo 2 meses en la cárcel por el delito de libramiento de cheques sin fondo, retiró una suma aproximada a los U$S 50.000 de la cuenta de la empresa y la puso a su nombre, además de haber adulterado documentación que prácticamente lo dejaba como único titular del emprendimiento familiar.
Varios de sus hermanos fueron los autores de la denuncia ante la dirección de Investigaciones, y aunque luego se intentó llegar a un acuerdo entre las partes, el fiscal Luis Pacheco solicitó el procesamiento y prisión del imputado, por el delito de estafa.
Redactado: R.A.