El funcionario incluyó a la nueva matriz energética que está construyendo UTE la planta para volver a convertir el gas líquido que se importe, la planta de ciclo combinado (generación de energía eléctrica con fuentes hidráulicas o con combustibles), que dijo ya fue resuelta, y seguir trabajando con algo más de biomasa. Puso énfasis que esta nueva matriz eléctrica deberá tener un soporte que la haga más sustentable, de mínimo costo, y que baje la vulnerabilidad del país frente a los constantes cambios de sequías y excesos de lluvias. Dijo que este cambio está pensado para sostener el país productivo del futuro.
Casaravilla aseguró que este proyecto, una vez que esté en funcionamiento completo, va a permitir abaratar el costo de abastecimiento de energía eléctrica en algo así como un 15% o 20%. "Eso después va a poder ser trasladado evidentemente a precios", prometió. No obstante, insistió en que hay otro cambio que esta modificación de la matriz energética ofrece, que es bajar la vulnerabilidad del país a los ciclos climáticos. "El nivel de susto que tenemos entre un año seco y otro húmedo" es una demostración práctica de esa vulnerabilidad. Añadió que en 2010 el costo de abastecimiento de la demanda (combustibles e insumos) fue de 300 millones de dólares, pero que el año actual ya remonta a 1.200 millones de dólares más el impuesto al valor agregado. "Fue prácticamente cuatro veces más, y no porque aumentó la demanda cuatro veces, sino porque llovió prácticamente la mitad", dijo Casaravilla.