“Nos hicimos muy amigos, él era mayor que yo, pero era realmente un buen tipo”, dijo. Y agregó: “Se fue feliz, con una gran fe pensando que se iba al cielo”.
Para Carlos Páez, la muerte de su amigo era una noticia bastante anunciada. “Estuve con él hace tres o cuatro días y lo comentaba hasta con felicidad, incluso hasta con mi hija le dijo: ahora me van a sedar para que me quede tranquilo y después me voy al cielo”, expresó.
Foto: Clarín