Una comisión administradora estudia la situación. La Federación presentó sus razones por las cuales considera que esto no puede ocurrir ya que en Uruguay el mercado de la carne ha sido siempre repartido y favorable para el productor rural permitiendo una competencia en la industria.
Falco indicó que los productores rurales más pequeños serán los más desfavorecidos en este caso. Además, traería consecuencias para el producto uruguayo.
La Federación Rural planteó a las autoridades del gobierno que la empresa compre solo dos de las tres plantas para que las empresas locales puedan pelear el precio. “El gobierno está aún sin definición”, dijo.
Las empresas tendrán la posibilidad de faenar en territorio uruguayo y autoexportarse. “El mercado no va a identificar cuál es la carne uruguaya”, explicó.