Mieres e Iván Posada, que habían sido nombrados en la Mesa Ejecutiva nacional para que hicieran los contactos correspondientes, le confirmaron el ofrecimiento el jueves en el Parlamento.
“Les dije que no sabía ni donde estaba parado y pedí que me explicaran en qué consistía la propuesta y qué tipo de funciones iba a cumplir. Solicité hasta la carta orgánica del BHU para manejarme, acordamos el equipo de asesores y mi secretario, y que tendría que estar en Montevideo sí o sí desde el lunes a mediodía al jueves a la noche”, relató Sosa.
Agregó que, sin embargo, rechazó la propuesta tras consultarlo con su familia y teniendo en cuenta el salario “que no es nada del otro mundo”. “Uno tiene que tener prioridades en la vida. Y la mía es la familia”, precisó.