El traslado de las primeras familias al barrio San Martín permitirá comenzar con el entubamiento parcial de la cañada. Este trabajo se realizará con ductos de 1.80 por 0, 95 centímetros en un trayecto de 100 metros de extensión. Para evitar que la cañada se desborde se colocarán dos colectores pluviales en el centro del predio.
En ese lugar de actual asentamiento, la mayor parte de los predios son fiscales y el resto pertenece a un particular. El saneamiento y agua a las familias que permanecerán en el lugar será asegurado por obras complementarias que se coordinan con Obras Sanitarias del Estado (OSE).
RECUPERACIÓN DE SIMÓN DEL PINO
Actualmente la calle Simón del Pino que integra los barrios San Antonio, Odizzio, San Fernando y Scalone queda cortada por el asentamiento III del San Antonio, no permitiendo su intersección con Camino Vialidad.
Una vez finalizado el traslado de las primeras 32 familias, la cañada se entubará para evitar inundaciones en el parque que quedará donde estaban las viviendas y la calle se prolongará hacia el Norte, para quedar como salida de la zona norte de Maldonado en sentido Norte Sur. Esto obligará a realizar una dársena sobre camino Vialidad para que los vehículos de los barrios Biarritz y La Candelaria puedan acceder a Simón del Pino para circular hacia el Sur, y Camino de los Gauchos quede íntegramente flechada de Sur a Norte en toda su extensión. En la actualidad, casi dos cuadras de Camino de los Gauchos desde Agapito Parabera hasta Camino Vialidad, tienen tránsito en dos sentidos.
LA COBERTURA PARA SAN ANTONIO III
“En el caso de la situación del San Antonio III la intendencia tiene una parte fundamental, porque los fondos del PIAI no alcanzan”, explicó la coordinadora del Programa de Integración de Asentamientos Irregulares (PIAI), Susana Pereira.
“A través de un acuerdo existente entre el PIAI y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) se puede financiar hasta siete mil dólares americanos por familia, con un porcentaje de realojo de un 10% de los ocupantes”, señaló Pereira. Estos indicadores superaban lo permitido en San Antonio III, “por lo que el municipio para hacerlo resolvió colaborar con los realojos y tomar parte de las obras junto con el programa”, agregó.
El programa PIAI contempla 70% de fondos del BID y 30% de recursos nacionales. “Como éstos últimos no fueron volcados, la asistencia quedó sin uso luego del 2005”, según puntualizó Pereira.
Durante la actual administración hubo contacto con el banco y se hizo un convenio que admitía una prórroga. 70 millones de dólares fueron gestionados en este período y a partir de una evaluación hecha por el BID se accedió a un nuevo préstamo de 300 millones de dólares a quince años. “Se gasta por quinquenio y se paga los intereses de lo que efectivamente se gasta, no de los 300 millones de la totalidad del préstamo”, aclaró la responsable del PIAI.
Pereira dijo que se trabajará con una visión global para atender el asentamiento y su entorno y lo que se denomina el área precaria. Esta situación se da mayormente en los departamentos de Montevideo y Canelones, que agrupan el 80% de los afincamientos irregulares.
REGISTRO PARA EVITAR ESPECULACIÓN
“Pensamos que este programa no es una solución permanente y que tiene que tener una planificación”, dijo la jerarca quien agregó: “No es general, pero existe la especulación de quienes se asientan en un lugar y luego se desplazan a otro. En la medida que se dan soluciones es importante que no se produzcan nuevos asentamientos”. La idea es elaborar un padrón con todos los asentamientos y grupos que lo forman, y si uno de ellos es encontrado en otro lugar, no será beneficiado por segunda vez.