El miércoles pasado hubo una reunión de evaluación, donde concluyeron que en La Barra y El Tesoro la problemática se da por fiestas en casas particulares mientras que en Manantiales el conflicto es generado por boliches formalmente establecidos. La mesa determinó que el tema también está instalado en parte de Punta del Este y se extiende hacia otros balnearios.
Por ese motivo, se acordó convocar al resto de las mesas de convivencia para buscar una instancia ante la Suprema Corte de Justicia. “Queremos sensibilizar a los ministros y mostrarles que esta es una problemática muy compleja”, indicó Perille.
Además, procurarán reuniones con técnicos que han hecho estudios en Montevideo sobre la contaminación por ruidos molestos. “El 80% de los conflictos entre vecinos se origina por ruidos molestos. Si la problemática sigue creciendo puede traer hechos muy graves para la sociedad y la convivencia entre vecinos”, advirtió el dirigente vecinal.
La intención es tomar medidas rápidas, entre todos los actores que no son solo las autoridades sino también los vecinos. “El vecino es el que tiene que plantar la denuncia formal para que se dispare el resto de los mecanismos. De lo contrario, es imposible actuar y proceder como corresponde”, dijo, según le explicó en su momento la ex jueza Adriana Graziuso en una de las reuniones de la mesa de convivencia.
Los vecinos quieren que la SCJ active los mecanismos para acelerar los procedimientos, una vez que se registra la denuncia.