De esa forma obtenía determinada información que luego usaba, vía mensaje de texto, para hacer caer a sus víctimas y lograr que éstas le realizaran giros de dinero a nombre de la detenida.
El caso llegó a Investigaciones y si bien restan aclarar varios detalles se logró detener a la responsable de cobrar el dinero en distintas redes de pago.
Se estima que, hasta ahora, los timadores se habrían hecho de unos 300 dólares.