Por este motivo es que el científico afirmó que “empiezan a ser más frecuentes los eventos extremos; pasamos de las sequías las inundaciones, o lo grandes incendios debido también a las sequías. Entonces uno puede decir un año es normal porque llovieron 1200, 1300 milímetros, y no fue normal, porque cayó muy mal distribuida esa lluvia. Y cuando llueve a veces es muy intensamente, genera mucho escurrimiento, genera erosión en el campo y en la costa, porque todo esos desagües terminan yendo al mar y generan grandes problemas”.
Walter Oyhantçabal recordó lo ocurrido el 24 de agosto de 2005 en Maldonado, como un ejemplo de eventos climáticos para los que hay que estar preparados por el impacto que generan, por la destrucción de casas, árboles y costa.
“Ese tipo de fenómeno se va a hacer más frecuente”, afirmó.
Finalmente prefirió no opinar sobre la posibilidad de que Uruguay ingrese a la etapa de estudio del uso de la energía nuclear como solución a los problemas energéticos actuales.
Señaló asimismo, que en unos 60 años la selva Amazónica podría transformarse en un gran terreno árido con árboles, en tanto que el deshielo que se está produciendo en la Antártica, elevará los niveles de los mares y provocará una disminución en las reservas de agua dulce del planeta. En relación al agua, señaló que Uruguay no tiene mayores problemas en ese sentido, aunque en otras regiones del mundo no ocurre lo mismo.
Redactado: R.A.