“Le preguntamos al neurocirujano si podíamos verla por videollamada y nos llamó con ella. Fue muy fuerte”, detalló Robertino a La Nación. “Hablamos cortito, nos vio, nos vimos, nos reconoció. Intentó decirnos que no podía hablar por la traqueotomía, nos traducía el neurocirujano y leímos en sus labios un ‘te quiero’”, detalló.
Robertino también aclaró que su estado general sigue estable, a la espera de que pueda ser operada. La intervención a la que deberá ser sometida, según contó su hijo, será "la colocación de un hueso en la cabeza que le sacaron para descomprimir la lesión cerebral" que sufrió luego de que se cayera en su casa de la zona de La Barra, en la noche del 13 de febrero. “Ella está mejor, es un milagro”, expresó Tarantini.
Luego de que ocurriera el accidente doméstico, los hijos de Villanueva viajaron a Uruguay de urgencia para mantenerse cerca de su madre. Tuvieron que cumplir un aislamiento obligatorio de siete días por protocolo relativo al Covid-19 y luego lograron acercarse a la clínica para informarse sobre su evolución.
La videollamada marcó el primer contacto visual entre Villanueva y sus hijos. “Me llamó mucha gente preguntándome por ella, contándome que rezaba...”, relató Robertino y agregó: “Me dio mucho orgullo”.
Fuente: TV Show-La Nación