Sin embargo, advirtió que, incluso en el escenario más favorable, los piletones de aguas residuales permanecerán en funcionamiento durante al menos dos o tres años más.
Como medida inmediata, el organismo se encuentra en proceso de adjudicación de una licitación para extraer los lodos acumulados y aplicar microorganismos que permitan acelerar su degradación, señaló el jerarca.
Estas intervenciones buscan reducir los olores y mitigar las molestias que afectan a los vecinos, especialmente durante la temporada de verano.
A mediano plazo, se analiza la construcción de una planta de pretratamiento que permita disminuir la carga de aguas residuales que reciben los piletones. Según Trías, esta alternativa podría concretarse dentro del actual período de gestión.
La solución definitiva contempla la eliminación de las lagunas y la construcción de una nueva planta de tratamiento que atienda a toda la zona de José Ignacio. En ese proyecto, los actuales piletones pasarían a funcionar como un pozo de bombeo.
La obra demandaría una inversión de decenas de millones de dólares y actualmente no figura entre las prioridades de inversión de OSE.
Su concreción dependería del aporte económico de grandes emprendimientos privados de la zona, una posibilidad que se encuentra en negociación con la Intendencia de Maldonado y el Ministerio de Ambiente, sin acuerdos definidos hasta el momento.