Alberto Torelli, encargado de la oficina de Turismo Social, explicó que en cada salida que se realiza a los distintos puntos del país se efectúa un gasto que ronda los ocho mil dólares en la zona visitada y que, a su juicio, es una suma importante que puede solventar los gastos de hoteles, restaurantes, etcétera, de un mes en baja temporada.
Se aspira con esta iniciativa a que las personas que habitualmente no ejercen su derecho al turismo, viajen en condiciones adecuadas de economía, accesibilidad, seguridad y comodidad.
A este programa acceden estudiantes, trabajadores, quinceañeras y adultos mayores cuyos ingresos no superen los 30 mil pesos. En el caso de las quinceañeras, sus padres deben percibir el beneficio de la asignación familiar, y los estudiantes tienen que asistir a instituciones públicas. Los viajes están subvencionados (Ministerio de Turismo y Deporte, Banco de Previsión Social y otros organismos) y se pueden pagar hasta en seis cuotas sin recargo. Son 23 los destinos disponibles en todo el país.