No tuvo tiempo ni de contestar, porque dos de sus improvisados interlocutores lo sorprendieron a golpes y le robaron una guitarra que colgaba de su hombro.
La víctima, que experimentó lesiones leves, pudo llamar rápidamente a la Policía. Minutos después, durante una recorrida por la zona fue detenido Álvarez Correa con la guitarra en su poder.
Puesto ante la Justicia carolina, el delincuente terminó procesado con prisión por un delito de hurto.