La investigación permitió establecer que, desde hace unos cuatro años, el sexagenario mantenía relaciones sexuales con su hijastra, que ahora tiene 20 años de edad. A juicio de la joven víctima, "no tenía nada de malo" ser la amante de su padrastro. Para ella la situación era totalmente normal al punto que confesó que no había quedado embarazada porque "siempre se cuidaban".
La indagatoria permitió determinar, además, que este hombre vendía pornografía que bajaba de Internet. En su domicilio de las calles 2 y 7 de Maldonado Nuevo, los efectivos policiales se incautaron de las pruebas necesarias. En el equipo informático del fotógrafo había unas quince películas pornográficas a las que también tenían acceso dos niños de la casa.