El documental sobre “el enfermo terminal más sano del mundo”, sigue el vínculo entre Fernando, un enfermo de Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), y Enric, el médico español que lo acompañó a distancia en sus últimos días.
Fernando Sureda quiere la eutanasia y pelea por sacar la ley en Uruguay y por ser el primero en aplicarla. En ese camino, el 20 de octubre de 2019, tiene una charla por Zoom con Enric Benito, un médico español especializado en cuidados paliativos.
La aceptación del dolor, el sentido del humor, la familia y los amigos, la vida y la muerte, atraviesan las largas horas que Fernando y Enric conversaron a través de dispositivos electrónicos: la película parte 11 horas de grabaciones de videollamada, 68 páginas de correos electrónicos y cientos de audios que van y vienen por WhatsApp.
“Hay una puerta ahí” devela la transformación por la que ambos transitan, a través de una nueva mirada de la realidad y de una nueva forma de entender la vida, y de cómo el sufrimiento y el proceso de morir, dan lugar a un nivel de aceptación, gratitud y desapego, absolutamente alejados de la perspectiva desde la que partía Fernando, quien falleció en 2020.