Poco antes de llegar a Venecia se le atravesó en el camino un hombre que llevaba una navaja en su mano diestra y le pidió su teléfono celular, el que iba usando, o acababa de hacerlo, porque el ladrón advirtió que valía la pena dar este golpe.
El agredido entregó el teléfono procurando evitar que la agresión tuviera consecuencias más graves. Una vez que el ladrón se marchó del lugar formalizó la denuncia policial sobre lo que le acababa de ocurrir.
La policía informó este viernes que continúa buscando al agresor. Se posee una descripción del rapiñero.