Las religiosas de Canelones confeccionaron otras 1.000 hostias destinadas a sacerdotes y cuatro de aproximadamente 40 centímetros de diámetro para la exposición del Santísimo Sacramento.
Según informó Montevideo Portal, la hermana María Teresa confirmó que el pedido ya fue entregado a los organizadores, aunque no recibió información sobre cómo se distribuirán las unidades entre las celebraciones previstas en Paysandú y Florida.
La elaboración requiere únicamente agua y harina, sin levadura. Ambos ingredientes se mezclan y posteriormente se cocinan mediante máquinas especiales.
Una vez obtenidas las láminas, se realiza el proceso de corte y envasado.
Uno de los aspectos fundamentales es el control de la humedad, ya que las hostias deben conservar determinadas condiciones para evitar que se quiebren durante su preparación o se deterioren durante el almacenamiento.
En el monasterio de Canelones, las religiosas trabajan de lunes a viernes, entre las siete de la mañana y el mediodía.
Durante ese período pueden elaborar aproximadamente 6.000 unidades, aunque el proceso completo requiere etapas adicionales de reposo y acondicionamiento.
La comunidad está integrada por alrededor de diez religiosas y aspirantes, que habitualmente producen hostias para parroquias e instituciones religiosas, además de dulces, conservas y otros productos artesanales.
El pedido destinado a las celebraciones del pontífice representó una producción especial para las religiosas, que completaron su trabajo antes de la llegada de León XIV al país.
(Foto: Recuerdo Panem)