La reserva trabaja con un equipo de técnicos y cuenta con el apoyo de la Facultad de Veterinaria, el Instituto Clemente Estable y la Facultad de Ciencias que son quienes monitorean los casos de gripe aviar.
“Por suerte estamos con un estado sanitario excelente, con un protocolo muy estricto también”, comentó. Y agregó: “Hay un chequeo y seguimiento diario”.