Agregó que la intendencia del gobierno de De los Santos hizo una planificación de obra que significaba que en 2008 y 2009 estaría el grueso de la inversión. A su juicio, esa fue una de las medidas más acertadas, en tanto separó la ejecución de obras de la elección municipal para “no contaminar políticamente” el tema. Sin embargo, Salaberry argumentó que la “inercia” que traía la intendencia por la cantidad de obras que se concretaron en 2009, obligó a “bajar el ritmo” en las ejecuciones.
Salaberry ratificó que las obras en Cañada de Aparicio continúan y que está todo pronto parta que las familias ingresen.