Con datos muy concretos, llegaron hasta una vivienda del cercano balneario Playa Grande, propiedad de Daniel Darío Rivas, la que fue allanada con orden judicial. La sorpresa fue grande porque allí estaban guardados efectos de todo tipo, producto de las andanzas del propio dueño de casa.
Entre otras cosas, se encontraron dos televisores (14 y 21 pulgadas), 1 lavarropas, 1 cafetera, 1 mesa de living, 1 bicicleta, 1 coche de bebé, 2 puertas, 1 espejo, 1 secador de cabellos, 1 juego de “family game”, 1 conservadora, variedad de cosméticos, juguetes varios, lámparas y alargues eléctricos, ropas de cama, y otros efectos.
Mientras los móviles policiales dieron varios viajes cargando todo hasta la seccional, Daniel Darío Rivas, poseedor de antecedentes penales, fue enviado hasta el despacho del Juez Penal de 2º Turno, doctor Federico Alvarez Petraglia, quien lo procesó con prisión, por la comisión de un delito continuado de receptación.
Redactado: R.A.