De eso se enteró, porque el interesado en cuestión comenzó a enviarle mensajes de texto amenazantes para que desistiera de la compra y le permitiera adquirir el vehículo.
Así marcharon las cosas hasta que, la semana pasada, el flamante propietario del vehículo fue abordado en la calle por su frustrado competidor. Saona le dio una paliza, al punto que le provocó la pérdida de piezas dentales y le lesionó el rostro.
Por este caso Víctor Hugo Saona terminó procesado sin prisión por un delito de lesiones personales y le prohibieron acercarse a la victima por 60 días.