Valeria, su hermana, relató que el jueves por la noche Echeveste “pasó con vómitos” y que “pedía asistencia pero nadie le dio pelota” y que lo mismo sucedió cuando el internado solicitó ayuda para higienizarse.
Contó que a las 13.30 del viernes lo derivaron a block quirúrgico para operarlo y que no se le dio aviso a la familia ay que la jueza tampoco estaba enterada de la verdadera condición de salud de su hermano. Según su hermana, a las seis de la tarde del viernes la jueza del caso ignoraba la situación de Echeveste en el Hospital Elbio Rivero.
“¿Adónde está la humanidad en todo esto, o la humanidad es solo para el agente policial que está herido? Él (Washington) también es un humano; estamos toda la familia molestos y desesperados por la situación que se está viviendo”, escribió Valeria y la carta de la esposa acompaña la misma línea.
Pero también la familia realiza otra denuncia: ambas mujeres sostienen que “lo quieren inculpar por cosas que no hizo” y sostienen que “él pagará su culpa sólo por lo que él hizo” y que por eso “va pagar su pena” pero “no por lo que él no hizo”. No aclaran, sin embargo, cuáles son los hechos sobre los que no tendría responsabilidad Echeveste.
Las notas finalizan apelando que “todos somos seres humanos” y apelando a los derechos que asisten a Echeveste en esta situación.
En una comunicación posterior, su hermana informó que había sido trasladado al Hospital Policial ya que Echeveste es hijo de un ex funcionario de la fuerza y que su condición médica delicada hizo que se adoptara esa decisión por los doctores del Elbio Rivero.