La maniobra quedó al descubierto el domingo pasado, cuando una llamada telefónica advirtió a los efectivos de la seccional 8ª que A.G.H –con varias intervenciones por abigeato- circulaba por Aiguá con “varios bultos pesados”.
Los policías no lograron ubicarlo entonces, pero supieron que “los bultos” estaban en la agencia de una empresa de ómnibus interdepartamental. Ninguno de quienes esperaban para viajar se hizo responsable de los paquetes, por lo cual el concesionario de la agenda resolvió entregarlos en la seccional.
La inspección determinó que en las bolsas había tres capones faenados y dos nutrias, por lo cual los policías volvieron a la agencia e interrogaron a una mujer de 18 años. Ésta confesó que había acompañado a A.G.H hasta el lugar pero desconocía el contenido de las bolsas.
Paralelamente, el propietario de un campo de la zona había denunciado el hallazgo de varios cueros de lanares de su propiedad y la falta de varios ovinos.
Finalmente fue detenido A.G.H, quien pasó con sus cómplices a disposición judicial. Como medida alternativa a la prisión, deberán cumplir tareas comunitarias durante dos meses en el hospital local.