Básicamente, apuntan a los arribos y salidas de los vuelos en el aeropuerto Internacional de Punta del Este, así como la zona balnearia de Piriápolis, donde el tránsito de yates es muy importante.
Hay mucha más gente volando, en relación al año pasado, lo cual hace más intenso el trabajo, explicó.
Como contrapartida, hay muy poco personal y a pesar de contar con el apoyo de las aduanas más próximas como la de Rocha, no es suficiente: falta personal en relación a la cantidad de gente que circula en el departamento.
Respecto al tema del scanner, todos sabemos que a fines de noviembre cuando la Administración Nacional de Puertos se aprestaba a recibir uno para la inspección de contenedores, éste cayó y se averió mientras era descargado por una grúa.
González explicó que parte del problema se solucionaría con la llegada de un nuevo equipo, que se supone será el próximo mes.
Sin embargo, la coordinación entre las distintas reparticiones que tienen que ver con el ingreso y la salida de turistas y todo lo que ello implica, como ocurrió hace algunos años, sería fundamental, puntualizó.