Entre otros factores Miraballes explicó la situación en el estancamiento de los salarios. “La última vez que ingresaron controladores a Punta del Este fueron cuatro y se fueron dos al mercado laboral normal. Incluso uno se fue para España”, graficó. El dirigente añadió que los salarios no están equilibrados.
En la actualidad, hay cinco funcionarios en entrenamiento. Pero la primera habilitación tarda tres meses y luego tienen que adquirir experiencia. El salario líquido es de $ 10.000 u 11.000, lo cual consideró “muy poco comparado con los sueldos que se pagan en otros lados”.