En su opinión, “la inseguridad dio lugar a los apartamentos como más buscados. El otro tema es el marketing de todos los desarrolladores, que se centró en la publicidad de la venta de apartamentos. Son cientos de miles de dólares de publicidad mensual abocados a seducir a los potenciales compradores de la zona balnearia para que opten por apartamentos”.
“De repente alguien vende una casa y con el mismo dinero va a comprar un apartamento y se da cuenta que lo que compra es más chico, en proporción, que la casa vendida”, agregó, para graficar la supremacía de los edificios.