El concejal también lamentó que muchas residencias de la zona de Playa Brava quedaron sin ventanales y el mobiliario se divisa desde la vereda. “No quedaron vidrios y flameaban las cortinas, que en algunos casos también volaron”, observó Pérez en sus recorridas. Para evitar la actividad de delincuentes, las autoridades municipales se contactaron con el comisario de la seccional de Punta del Este, Julio Pioli, y le pidieron patrullajes en la zona.
Paralelamente, se comunicarán con las administraciones y cámaras inmobiliarias para solicitarles que intenten ubicar a los propietarios de las residencias afectadas, que pueden ser montevideanos o argentinos. Pérez solicitó, además, que si hay vecinos de esas zonas que tengan cómo ubicar a los propietarios damnificados, lo hagan.
Por último, informó que esta experiencia dejó la necesidad de coordinar mejor con la concesionaria del servicio de limpieza la disposición de los contenedores ante estos fenómenos climáticos. Aseguró que, junto con jerarcas de Obras de la Intendencia de Maldonado, debieron retirar los recipientes que “volaban” por la península o se desplazaban en loca carrera por las calles “a la velocidad de un auto”.
"Uno doblaba en una esquina y se sorprendía con que, de frente, venía un contenedor a la misma velocidad”, dijo Pérez, quien lamentó la ausencia de representantes de la empresa en esa instancia.
(fotos: M.Umpiérrez / R.Remedios)